solo contra el mundo

Esta es la vida diaria de Scott Pilgrim (Michael Cera) un veinteañero como cualquier otro de cualquier ciudad. Bueno, quizás no como cualquier otro, y vive en Toronto, Canadá, donde se dedica a…hacer nada.

Bueno, casi nada aparte de ensayar con su banda de punk-hardcore Sex-Bomb-Omb, jugar videojuegos, pasar echado en el pequeño dormitorio de su amigo gay Wallace(Kieran Culkin), soportar los retos de su hermana Stacy(Anna Kendrick) y pasear de la mano de una adolescente, llamada Knives Chau(Ellen Wong)…nada del otro mundo hasta que en una fiesta conoce a Ramona Flowers (Mary Elizabeth Winstead), repartidora de una multitienda virtual, de quien se enamora en el acto.

Increíblemente, Ramona acepta una invitación de Scott y el romance nace de inmediato, pero estará lleno de terribles obstáculos, el más peligroso de ellos, la Liga de Malévolos Ex Novios de Ramona, que no descansará hasta tener la cabeza de Scott en una bandeja.

Pareciera que los estudios sólo conocen dos formas de hacer cine para adolescentes: o son comedias descerebradas sobre pasteles con las hormonas en ebullición, pensando en sexo el día entero, o son películas llenas de flores, azúcar, mariposas y caballos alados, en ambos casos con moralejas. Pues bien, Scott Pilgrim vs The World era una apuesta arriesgada, ya que no era ni lo uno ni lo otro. No, es sólo una historia muy a lo videojuego de chico conoce a chica pero tiene que vencer a sus ex novios para que sean felices juntos. Nada más. Y se agradece, por mucho que la apuesta no haya resultado y desde su estreno hasta la fecha aún no recupere sus costos de producción (aunque en bluray y dvd se está sacando la espina).

Precedida de este descalabro, se hacía imposible que la cinta llegara a pantallas nacionales, por lo que pasa a engrosar el ránking de joyas que no llegaron para este año.

¿A qué puede deberse este fracaso? Las causales son varias: el público objetivo de la cinta no prendió por la falta de chistes y comentarios sexuales (los hay, pero no tan obvios como en las mil secuelas de American Pie o las xx Movie). Dos: el público está cada vez más tonto y no capta las bromas si no son sobre partes íntimas del cuerpo. Tres: el público no engancha con las películas de videojuegos y la estética gamer de la película resulta excesiva.

Me detengo en este último: vale, el 90% de películas de videojuegos son una real bosta. Pero aqui se ve una desinformación tremenda. Scott Pilgrim no es una película sobre videojuegos, por mucho que en su concepción le deba mil elementos a los juegos electrónicos clásicos, como el Mario Bros. o Donkey Kong de 8 bits, de las primeras consolas Nintendo. Scott Pilgrim está basado en las novelas gráficas de Brian Lee O’Malley, abundantes en humor, secuencias de acción surrealistas y cosas que le podrían suceder a cualquiera.

El trabajo del director Edgar Wright es respetuoso de su fuente y, como no siempre sucede en las adaptaciones, es leal en transplantar al cine el espíritu del trabajo de O’Malley acerca de este slacker/loser canadiense y la verdadera guerra en que se convierte el deseo de estar con la mujer que ama.

Prueba de su buen trabajo es que muchos de los fanboys anti Michael Cera que circulan por ahi luego de Scott Pilgrim hayan empezado a dejar de querer reventarlo a patadas. Por su parte Mary Elizabeth Winstead cumple un desempeño aceptable en su rol de chica deseada pero que prefiere mantener las distancias para que su amado no se mate en el intento. En todo caso, el nivel actoral es parejo, nivelando hacia arriba de todos modos, destacando al siempre notable Jason Schwartzmann, encarnando al líder de la liga de Malévolos Ex Novios, Gideon, y a Kieran Culkin, el hermano talentoso de la familia, encarnando a Wallace, el amigo gay pero protector y consejero de Scott.

No vamos a llorar sobre la Coca Cola Zero derramada. La vida está llena de injusticias, y que lleguen a las salas esperpentos como Vampires Suck, Saw 15 mil o El último maestro del aire a costa de títulos como Scott Pilgrim es sólo una de las más pequeñas, en lo global, aunque en lo cinematográfico sea casi una herejía. Bueno, dioses del cine, perdónenlos, los distribuidores no saben lo que hacen…aunque en rigor, no tienen idea de nada.

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SCOTT PILGRIM VS THE WORLD

Director: Edgar Wright

Intérpretes: Michael Cera; Mary Elizabeth Winstead; Kieran Culkin; Allison Pil; Anna Kendrick; Jason Schwartzmann; Chris Evans; Brandon Routh

Comedia

2010

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