Perder para ganar

De esa forma puede resumirse lo que ha sucedido con Glengarry Glenn Ross (Exito a cualquier precio alias El Precio de la Ambición alias Lomas del Paraíso), película de 1992 que adapta una celebrada obra del dramaturgo estadounidense David Mamet, uno de los grandes valores de la escritura teatral estadounidense del último siglo. Pese a lo laureado de su autor y al tremendo elenco convocado al efecto (Al Pacino, Jack Lemmon, Kevin Spacey, Alec Baldwin, Ed Harris, Jonathan Pryce) la película no anduvo muy bien en taquilla, recaudando apenas $10 millones y fracción de dòlares. dos millones menos que su costo de producción (y eso que casi todos sus protagonistas bajaron considerablemente sus sueldos para participar en el filme, interesados por colaborar en un trabajo de Mamet).

Sin embargo, la adaptación dirigida por el correcto James Foley si consiguió diversos reconocimientos en festivales de cine americanos y europeos, siendo los logros más destacados la copa Volpi al mejor actor para Jack Lemmon, en el festival de Venecia de ese año, y las muchas nominaciones para el propio Lemmon y para Al Pacino por su interpretación (Pacino fue nominado al Oscar como mejor actor secundario por este film al mismo tiempo que ganaba el trofeo como mejor actor por Perfume de Mujer).

Con todas estas nominaciones, la cinta ha gozado mejor salud en sus lanzamientos en video, constantes reposiciones en el cable y una edición bastante buena en dvd que lamentablemente sólo existe en zona 1, pero que le hace bastante justicia a la historia.

¿De qué va la historia? De un grupo de vendedores de propiedades que reciben la noticia de que desde la gerencia principal de la compañía, disconformes con el promedio de ventas mensual, han establecido un nuevo sistema de calificación para sus vendedores, obligándolos a cumplir un mínimo de ventas mensuales bajo amenaza de ser despedidos de no cumplirse esta meta. Así, los vendedores se ven obligados a aumentar su producción, recurriendo a todas las prácticas conocidas (sobre todo a las turbias y desleales).

Gran obra, cuyos montajes en teatro siempre son bien recibidos(se montó por última vez en Chile por el teatro de la UC en 1997, con muy buena recepción) y que nos deja una gran película, que nos demuestra una vez más el pésimo ojito de los distribuidores latinoamericanos, preocupados más del último dvd de Lazy Town que del buen cine. Bueno, por suerte uno tiene a aquellos anónimos Robinhoods que suben algunas cosas a la red. No querda otra (además, la culpa no sólo es del que da el afrecho, a veces también del que lo niega).

fjretamalt@gmail.com

fretamalt@hotmail.com