cuando la parodia resulta más que la original

Siguiendo la tendencia de la serie, abunda el humor politicamente incorrecto (alusiones sexuales, raciales, a las drogas y contra los republicanos) más la habitual cuota de cultura pop y, por supuesto, muchas bromas acerca de la contribución starwarsiana a la sociedad.
Lo cierto es que sin dejar de ser una recarga imparable de más y más chistes, la historia es fiel y respetuosa de su original, de hecho algunas tomas parecen calcadas del filme de 1977, lo que hace más interesante el experimento.
Seth McFarlane, creador de la serie, se anota entonces otro poroto. Criticado por los creativos y los miles de fans de Los Simpson, que le acusan de ser la copia más descarada de la familia amarilla, lo cierto es que en las últimas temporadas ha superado a su “fuente de inspiración” en cuanto a humor y buenas historias. Ahora, firma el mejor homenaje recibido por la saga de George Lucas que, por su propia cuenta, se ha caído feo últimamente. Este tipo de parodias hace devolver la fe.
