detectives a la francesa

El cine francés históricamente ha sido reconocido como una de las cunas del cine de autor. Durante los 60, tras años de pasarse criticando películas en la mítica publicación Cahiers du Cinema, un puñado de estos cinéfilos cambiaron de giro y comenzaron a dar los primeros pasos de un movimiento que cambió los pilares del cine al dejar de depender tanto de los clichés industriales y si a creer mas en sus propias convicciones: Truffaut, Renoir, Chabrol, Godard y otros cuantos que hicieron época…y escuela. Sin embargo, como suele suceder, el cine francés quedo encasillado en esta especialidad, haciendo inconcebible un cine galo que se saliera de esos márgenes.

Sin embargo, durante los 90 el cine franchute empezó a dar un giro sorprendente, dejando a un lado el estereotipo bohemio que habia marcado la produccion gala por tres décadas. Un movimiento, encabezado por el guionista y director Luc Besson había tomado la decisión de orientar su trabajo más a la acción, al más puro estilo hollywoodense. Lo interesante del caso, es que a ratos les queda bastante mejor a los franceses el cine de policías, ladrones y balazos que a los propios gringos. Quiero decir, está más cerca de Sidney Lumet o Michael Mann que a Michael Bay…es decir no se trata de tirar balazos sin ton ni son. Y funciona.

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Prueba de ello es este filme, de 2000 Les Rivieres Pourpres Los Rios de Color Purpura, dirigido por Mathew Kassovitz y protagonizada por el a estas alturas simbolo del cine francés de acción, el gran Jean Reno, junto a Vincent Cassel.

Reno interpreta al conocido comisario y detective Niemens, quien es designado para investigar un horrendo crimen ocurrido en un aislado campus universitario situado en los Alpes Franceses. El cadáver presenta signos de tortura impactantes, amputación de manos y ojos incluidos. En paralelo, el impulsivo detective Kerkerian(Cassel) investiga la profanación de la tumba de una pequeña niña, muerta en un accidente de tránsito hace un par de décadas. Aunque los separan más de 300 kilómetros, Niemens y Kerkerian deberán unirse pues podrian estar enfrentando un enemigo común: un grupo de intelectuales cultores de la eugenesia, obsesionados con desarrollar al ser humano perfecto.

Si bien la pelicula no ofrece nada que no se haya visto antes (policia viejo bueno para sermonear con policia joven impulsivo que no le gustan los sermones) lo cierto es que la cosa resulta bien. Y si bien sobre el final pierde un poco del power que tenia la historia hasta los 3/4 del largometraje, la sensación de estar presenciando algo creado más con las neuronas que con la testosterona hace pensar que estamos ante algo bien hecho, con una dupla protagónica que trabaja a la casi perfección.

Como que los franceses le estan dando nuevamente unas cuantas a los hollywoodenses…solo espero que nunca prueben una donut.

fjretamalt@gmail.com fretamalt@hotmail.com

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